
FUNCIONALIDAD, CALIDEZ Y EXPERIENCIA
Este proyecto lo realicé de forma online, manteniendo una comunicación fluida durante todo el proceso, tanto con los clientes como con la dirección de obra.
El desafío era ampliar el salón para recibir a más clientes y al mismo tiempo mejorar la experiencia de quienes compran para llevar. Para lograrlo trasladé la cocina principal a la planta alta conectándola con el salón a través de una escalera existente y sumando un montacargas. En la planta baja, dejé una cocina más pequeña para la elaboración de platos específicos y destiné el resto del espacio a los comensales.
Propuse un cambio de estilo que aportara calidez y luminosidad al ambiente, utilizando tonos claros combinados con madera natural y yute. Para ello reutilicé las mesas, sillas y banquetas, renovándolas con pintura blanca y combinándolas con nuevas piezas en madera natural. También amplié la barra siguiendo la misma estética y sobre ella incorporé una estantería de hierro negro para exhibir las bebidas. Para reforzar la calidez del espacio diseñé lámparas de mimbre en diferentes tamaños generando un ambiente acogedor y armonioso.
La elección de materiales y colores fue clave para potenciar la experiencia y hacer de Calabaza un lugar pensado para disfrutar de la comida y el encuentro.
El desafío era ampliar el salón para recibir a más clientes y al mismo tiempo mejorar la experiencia de quienes compran para llevar. Para lograrlo trasladé la cocina principal a la planta alta conectándola con el salón a través de una escalera existente y sumando un montacargas. En la planta baja, dejé una cocina más pequeña para la elaboración de platos específicos y destiné el resto del espacio a los comensales.
Propuse un cambio de estilo que aportara calidez y luminosidad al ambiente, utilizando tonos claros combinados con madera natural y yute. Para ello reutilicé las mesas, sillas y banquetas, renovándolas con pintura blanca y combinándolas con nuevas piezas en madera natural. También amplié la barra siguiendo la misma estética y sobre ella incorporé una estantería de hierro negro para exhibir las bebidas. Para reforzar la calidez del espacio diseñé lámparas de mimbre en diferentes tamaños generando un ambiente acogedor y armonioso.
La elección de materiales y colores fue clave para potenciar la experiencia y hacer de Calabaza un lugar pensado para disfrutar de la comida y el encuentro.








