PRIVACIDAD, PAISAJE Y DISEÑO CON SENTIDO

Las cabañas Las Morenas las proyectamos con tres premisas fundamentales. Debían ser diferentes, ofrecer vistas a las sierras desde todos los ambientes y, al mismo tiempo, garantizar la privacidad que todos buscamos al estar de vacaciones. Para lograrlo, diseñamos volúmenes rectangulares de distintos tamaños, independientes y alternados entre sí. El desnivel natural del terreno resultó un gran aliado en la planificación, permitiendo que cada cabaña aprovechara al máximo su entorno. En el centro del complejo, ubicamos el spa y la piscina, generando un punto de encuentro y relajación para los huéspedes. Diseñamos volúmenes puros revestidos en chapa negra, donde los extremos se desmaterializan para dar lugar a las terrazas semicubiertas y grandes aberturas que conectan con el paisaje. En el interior, diseñamos un volumen de madera dentro de la estructura de chapa, delimitando la cocina, que se integra al salón-comedor, aportando calidez y funcionalidad. Para las paredes interiores, elegimos un tono gris claro que se funde con el suelo, logrando continuidad en todos los ambientes. En los dormitorios, incorporamos un gris medio en la pared, creando un respaldo para las camas y aportando un toque de contraste. En el baño, la pared lateral revestida en madera completa la integración del diseño con la cocina. Para las terrazas, elegimos un deck de hormigón en gris claro, el mismo tono que utilizamos en el solárium de la piscina, logrando una integración armoniosa. Las pérgolas, con esterillas en color natural, filtran la luz del sol y crean un ambiente cálido y acogedor para disfrutar del exterior