
Carácter industrial, funcionalidad y experiencia cervecera
En 2021 diseñé este nuevo espacio para los dueños de la Fábrica y Taproom de Cervecería Tandilia, un proyecto que realicé en 2018 en la calle Belgrano.
El objetivo era mantener la identidad del estilo industrial, optimizar la capacidad del local y reutilizar el mobiliario del bar original, que se redujo tras la ampliación de la fábrica. Para ello, continué utilizando los mismos materiales que en el proyecto inicial: madera, hierro y granítico, logrando un espacio con carácter, calidez y resistencia. Además, incorporé plantas naturales en el interior y el exterior, aportando frescura y equilibrio al ambiente.
En el exterior, diseñé terrazas a distintas alturas que se adaptan al desnivel de la calle. Estas áreas están cubiertas con cerramientos de hierro y vidrio, permitiendo disfrutar del espacio al aire libre en cualquier época del año, resguardando a los clientes del frío y del calor.
La iluminación sigue el mismo criterio que el bar de la calle Belgrano. Sobre la barra, una gran cantidad de lámparas suspendidas a diferentes alturas aportan dinamismo y calidez, mientras que en el salón, las lámparas tipo galponeras colgadas con tensores ayudan a bajar visualmente la gran altura del ambiente, reforzando la estética industrial.
Para el antebaño, elegí cerámicos subway en color negro, mientras que en el interior incorporé un papel con diseño de la flor de lúpulo, un detalle distintivo que ya había diseñado previamente para la cervecería.
El resultado es un espacio funcional, cómodo y acogedor, donde cada detalle fue pensado para mejorar la experiencia de quienes lo visitan.
El objetivo era mantener la identidad del estilo industrial, optimizar la capacidad del local y reutilizar el mobiliario del bar original, que se redujo tras la ampliación de la fábrica. Para ello, continué utilizando los mismos materiales que en el proyecto inicial: madera, hierro y granítico, logrando un espacio con carácter, calidez y resistencia. Además, incorporé plantas naturales en el interior y el exterior, aportando frescura y equilibrio al ambiente.
En el exterior, diseñé terrazas a distintas alturas que se adaptan al desnivel de la calle. Estas áreas están cubiertas con cerramientos de hierro y vidrio, permitiendo disfrutar del espacio al aire libre en cualquier época del año, resguardando a los clientes del frío y del calor.
La iluminación sigue el mismo criterio que el bar de la calle Belgrano. Sobre la barra, una gran cantidad de lámparas suspendidas a diferentes alturas aportan dinamismo y calidez, mientras que en el salón, las lámparas tipo galponeras colgadas con tensores ayudan a bajar visualmente la gran altura del ambiente, reforzando la estética industrial.
Para el antebaño, elegí cerámicos subway en color negro, mientras que en el interior incorporé un papel con diseño de la flor de lúpulo, un detalle distintivo que ya había diseñado previamente para la cervecería.
El resultado es un espacio funcional, cómodo y acogedor, donde cada detalle fue pensado para mejorar la experiencia de quienes lo visitan.












