
La calma del campo junto a un diseño con identidad
Este proyecto de interiorismo lo realicé en una casa de fines de semana y vacaciones, ubicada en el campo.
El objetivo principal fue lograr una reforma ágil y sin obra compleja. Para los propietarios, también era fundamental reutilizar tanto los muebles existentes en la casa como aquellos que habían guardado de viviendas anteriores. Integrarlos al nuevo diseño fue un desafío interesante que permitió crear un espacio con identidad.
Para unificar los ambientes y aportar practicidad, elegí suelos de PVC símil madera en toda la casa y revestimientos del mismo material en los baños, garantizando fácil mantenimiento. Además, diseñé lavabos de Silestone a medida para cada baño.
En el comedor, reutilizamos la mesa original, pintamos sus patas de negro y colocamos sobre ella una gran tapa de mármol negro. Una lámpara lineal suspendida refuerza el estilo del espacio. Para armonizar el conjunto, enviamos a arenar y retapizar las sillas de diferentes estilos en un mismo tono.
En el estar, reutilizamos los sillones y los complementamos con nuevas mesas de apoyo. La cocina, diseñada en color blanco, incorpora una mesa y sillas existentes, ideales para compartir desayunos en familia.
Cada elemento decorativo fue seleccionado cuidadosamente para completar el diseño y lograr que la casa de campo se convierta en un lugar acogedor y funcional, pensado para disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza del campo.
El objetivo principal fue lograr una reforma ágil y sin obra compleja. Para los propietarios, también era fundamental reutilizar tanto los muebles existentes en la casa como aquellos que habían guardado de viviendas anteriores. Integrarlos al nuevo diseño fue un desafío interesante que permitió crear un espacio con identidad.
Para unificar los ambientes y aportar practicidad, elegí suelos de PVC símil madera en toda la casa y revestimientos del mismo material en los baños, garantizando fácil mantenimiento. Además, diseñé lavabos de Silestone a medida para cada baño.
En el comedor, reutilizamos la mesa original, pintamos sus patas de negro y colocamos sobre ella una gran tapa de mármol negro. Una lámpara lineal suspendida refuerza el estilo del espacio. Para armonizar el conjunto, enviamos a arenar y retapizar las sillas de diferentes estilos en un mismo tono.
En el estar, reutilizamos los sillones y los complementamos con nuevas mesas de apoyo. La cocina, diseñada en color blanco, incorpora una mesa y sillas existentes, ideales para compartir desayunos en familia.
Cada elemento decorativo fue seleccionado cuidadosamente para completar el diseño y lograr que la casa de campo se convierta en un lugar acogedor y funcional, pensado para disfrutar de la tranquilidad y la naturaleza del campo.
















