LA LUZ FLUYE DESDE EL PATIO INTERNO HACIA TODA LA CASA

La casa se construyó en un terreno de 10 metros de ancho por 60 de profundidad, con una pronunciada pendiente hacia la parte trasera.
El objetivo del proyecto fue diseñar una vivienda funcional y luminosa, donde los distintos niveles en el interior acompañaran la topografía del terreno.
Al entrar, nos encontramos con un patio interno, enmarcado por ventanas de hierro repartido que aportan amplitud y luz natural al comedor y a las circulaciones de ambas plantas.
Elementos como el alero de entrada, la pérgola de palos redondos, los revoques gruesos y la pintura trapeada evocan la esencia de la arquitectura mexicana.